PRIMERA
PARTE
Iniciamos
nuestra ruta en el Parque del barrio de Olivares. Si nos situamos en el centro del
parque podemos ver que existe una gran variedad de flora y fauna al estar
situado al lado del río. Además, encontramos que el parque está en una
situación de deterioro, aunque cuenta con gran variedad de columpios y
toboganes para el uso y disfrutes de los niños y niñas de la zona.
Es un recorrido muy concurrido por personas que salen a hacer deporte. Estas personas son las que han mencionado que como aspecto negativo, existe falta de iluminación, necesitaría intensificarse aumentando la potencia de
los alógenos. También es una ruta muy transitada por personas con sus perros, para ello encontramos que existen papeleras
específicas con dispensador de bolsas para recoger los excrementos, pero este
dispensador estaba vacío y en bastante mal estado la papelera (llena de
pintadas, sucia).
Continuando
con nuestra ruta, encontramos que a la salida del parque se halla una escultura homenajeando a los represaliados de 1936 del barrio y sus nombres. Esta escultura
es un tótem de piedra con una imagen tallada y los nombres de las personas
represaliadas.
SEGUNDA
PARTE
Al
continuar con la ruta llegamos a las aceñas, es el sitio más turístico de
nuestra ruta. Este sitio es visitado por gran variedad de gente. Su entrada es
gratuita y tiene unos horarios estipulados por el ayuntamiento de mañana y
tarde.
Hablando de lo que se puede visitar, nos encontramos con un conjunto de molinos de origen
medieval construidos en el siglo XI y que constituyen la primera industria de
la ciudad. Se llegaron a construir hasta 7 ruedas para la molienda de trigo con
su respectiva presa o azud.
Estas
sufrieron diversas reconstrucciones y en el siglo XIX perdieron el uso molinero
que se le estaba dando. Después de todas estas reconstrucciones volvieron a ser
inauguras en 2008.
Las aceñas
de Zamora se dividen en tres, la primera, reconstruida totalmente, se encuentra
la recepción para los turistas, y en las otras dos se ha reconstruido un
martillo pilón, un batán y un molino.
TERCERA PARTE
La última
parte de nuestro recorrido se centra en el camino que va desde las aceñas hasta
el puente de piedra, este camino se realiza por la orilla del río. Lo primero que
observamos es que el camino cuenta con una mitad empedrada y otra parte de
arena, lo cual nos resulta llamativo ya que ambas partes se usan, entendemos
que esto es así por ser un lugar transitado por personas con perros.
Otro
elemento destacable es la ausencia de papeleras a lo largo del recorrido, solo encontramos 2 papeleras. En cuanto
a la iluminación, vemos que, aunque hay un gran número de farolas pequeñas,
éstas no iluminan lo suficiente en las horas de ausencia de Sol.